El critico gastrónomo Antón Ego,personaje de la película “Ratatouille”, dirigida por Brad Bird,atestigua que “el trabajo de un critico es dar su opinión ante lo que se le ofrece, criticar algo malo resulta fácil, e incluso divertido, pero lo difícil es descubrir la grandeza que tiene un buen producto”(RATATOUILLE - Pixar – Producciones. 2007).

Ratatouille
La gran paradoja es que los medios de comunicación contribuyen al retroceso cultural que conlleva desempleo, exclusión, miseria y subdesarrollo. Como las agendas de la mayoria de los institutos culturales de bancos y grandes empresas son controladas por los productores cultures,la exclusión cultural aumenta y la producción intelectual y de obras de arte se hace más frágil en ese mundo de poder, producción y cultura-mercancía.
La tecnología contribuye a que los medios de comunicación disminuyan el espacio. No obstante, las mega-exposiciones contribuyen a la des-materialización de los encuentros.
En el siglo XVIII, XIX y XX, las librerías ymuseos eran lugares para que las personas permanecieran pero hoy, las personas viven aisladamente. Los textos y las obras de arteson oscuros - y, el mundo de los performace e instalaciones idolatra la esperanza. Por otro lado, en el crítico de arte crece el sentimiento de impotencia ante de las secciones de cultura y ante la precariedad del lenguaje.En los periódicos se alternan “encantamiento” y decepción. El crítico de arte de finales del siglo XX, o sea, aquel que inicia el siglo XXI se encuentrasin rumbo. ¿A dónde se fue la critica de arte en Brasil?¿Cómo escribir un texto de artey pensar ante la “ignorancia” globalizada? En el Bonampak del clásico tardío (600 a 9000 d. C),período en el cual la mayoria de la población era analfabeta, los frescos pintados en el Palacio registraron la narración de una guerra en el imaginario de esa población. Lo que no se relató con palabras, se hizo a través de imágenes. El arte (imagen) en las ciudades prehispánicas sustituía, por lo tanto, a la palabra escrita.
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Periodo Clásico Tardío (600-900).Chaan MuanII- Cuarto 2 -Las pinturas narran el placer por la historia. Recrea una batalla y la posterior presentación y suplicio de los cautivos. Para el artista anónimo el horror del suplicio de la figura central nos propone creeren la dignidad de la victimay en la indignidad de los torturadores.En Bonampak los artistas anónimos nos aclaran a través de “signos” (índice, ícono y símbolo)que la creación y el pensamiento es acompaña de la imagen que nos proporcionasensaciones y miedo. |
En el mundo global,los productores culturales ejercen influencia sobre el gusto individual del público. Sin embargo, ellos –los productores culturales- no se identifican con la cultura local y se ocultanen palabras como curaduría, crítica de arte, historia, museología. Por otra parte, los productores culturales, están aliados y son patrocinados por las grandes instituciones (como el Instituto Cultural Itaú, el Centro Cultural del Banco de Brasil y la compañía Petrobrás entre otras) para la producción de cultura. En esas exposiciones-espectáculo, las vedettes son los lienzos consagrados por el Mercado Internacional del Arte. Los productores culturales “dictadores” seleccionan los lienzos de aquello que quieren que sea el arte. Las obras de arte son cuidadosamente adornadas con artificios seductores para atraer al público. De este modo, los textos de arte se vuelven vulnerables pues pierden espacio frente al espectáculo. Así, en los medios de comunicación, el arte se presenta como la acumulación de espectáculos.La iconografía del Mural de Bonampak, en cambio, era directamente vivenciada por un público que no era analfabeto visual y tenía conciencia directa del tiempo, del espacio circundante y de la corporalidad de contexto. La percepción del público que miraba el mural no era succionada por lo inmediato, porque el proceso de comunicación era lento.El mural de Bonampak era parte de la territorialidad y de la historia ya que el pensamiento del artista anónimo estaba marcado por el territorio y por las raíces culturales.
Nuestra tarea como “intelectuales” excluidos de los “Centros Culturales” y de las fundaciones asociadas a instituciones financieras que sustituyen a la Academia y a las Revistas es la elaboración de un nuevo discurso crítico, capaz de desmitificar la competitividad entre los “intelectuales” y el consumo de “obras de arte”. El papel del intelectual no es amortiguar,sino derribar la confusión de espíritus.
II – La necesidad de defender la critica de arte

Cildo Meireles,¿Quién mató a Herzog?
El “productor cultural neoliberal” que ejerce la dictadura cultural en el mundo es fruto de una alianza entre las instituciones financieras, (como “Itaú Cultural”, el “Centro Cultural Banco Brasil”) y los coleccionistas. El “productor cultural neoliberal” ejerce una dictadura cultural contra la libertad de creación.
El poder que los artistas y críticos de arte conquistaron en la década de los 60´s y70´s situaba al artista y al crítico de arte en el centro de la política cultural como un individuo que reclamaba su libertad. Éste ahoraha caído en las manos de los Centros Culturales que legitiman la dictadura de los productores culturales. Estos Centros Culturales son una consecuencia de la desmoralización de la política cultural del ESTADO que ha controlado la producción intelectual y que ha militarizado las artes visuales.Tenemos la ilusión de que el fin del “lenguaje visual” es también lamuerte del arte.No lo es, el arte es, al mismo tiempo, nuestra estrella y nuestra oscuridad pues la lectura de una obra de arte implica una actitud ética precisa.El arte hace de nosotros los únicos concesionarios del PLANETA y los únicos responsables por él y por el “ser humano”. Por eso Claude Levi Strauss dice que si suprimiéramos fortuitamente veinte siglos de historia, esto no afectaría de manera perceptible nuestro conocimiento de la naturaleza humana, la única parte insustituible, dice, “serían las obras de arte que esos siglos vieron nacer, pues el hombre no se singulariza y ni siquiera llega a existir, a no ser por sus obras. Al igual que la estatua de madera dada a luz por un árbol, solamente las obras proporcionan la evidencia de que a través del paso del tiempo algo sucedió realmente entre los hombres” (Strauss en Saint-Sernin, 1998: 198).
Una de las características del actual proceso de creación es, pues, el papel despótico del productor cultural.Las nuevas condiciones técnicas deberían ampliar el conocimiento de las exposiciones, de los objetos artísticos que lo forman, de los espectadores que lo visitan y de los hombres en su realidad individual. Aún, en las condiciones actuales, el arte, la cultura en general y el conocimiento son utilizados por muchos productores culturales en función de sus objetivos particulares. Estas técnicas de manipulación de la información son asumidas por algunas Empresas, profundizando los procesos de creación de desigualdad.De ese modo, los Estados periféricos como Chiapas en México y Minas Gerais en Brasil se vuelven aún más periféricos pues no disponen de una alianza entre los productores culturales locales con las instituciones financieras.
Lo que los catálogos transmiten a la mayoria de los lectores interesados en artes visuales es, de facto, unacrítica manipulada que, en lugar de explicar las obras que componen la exposición, las confunden. La mayoría de los catálogos están abarrotadospor reproducciones de las obras de arte presentes en las exposiciones -son innumerables imágenes, sin textos, sin una investigación de fondo y sin una profundización en el tema abordado por el artista.Los catálogos y los textos dearte que llegan a las personas y a los clientes de las empresas patrocinadoras e instituciones hegemónicas son ya el resultado de una manipulación. El texto de estos catálogos no es crítico porque se presenta como un medio publicitario. Es importante observar que en los Suplementos Culturales, el discurso antecede a las acciones culturales. Estas acciones culturales se pueden manifestar a través de la producción, del consumo de bienes culturales o mediante el poder de los productores culturales. Por eso el espectáculo y las obras de arte se confunden en la apreciación del espectador común ya que la publicidad se inserta en el arte y se presenta como objeto.
Estamos ante un texto critico (texto anexo) que posee dos fisonomías – una en que el critico de arte procura instruir, y otro, por el cual busca convencer al espectador de las bondades de su producto lo cual es el trabajo de la publicidad. En los textos de los catálogos, en las tesis universitarias sobre artistas y en las secciones culturales de los periódicos, podemos percibir que el rostro de la seducción está más presente, en la medida en que el productor cultural se trasforma en algo que anticipa la creación del artista. Hay una relación perversa entre los productores culturales, los artistas y los críticos de arte, porque son los productores los que determinan la agenda de los centros culturales y los críticos destinados a escribir los textospropios para el catalogo.Es decir que los productores culturales hacen propuestas artísticas mediante las obras que han sido creadas por otras personas.Sin embargo, el crítico arte del siglo XXI es un interprete de la obra de arte, un creador al mismo nivel de los artistas pero con consecuencias perversas. Una vez endiosados, los curadores y críticos consiguen todo a través de fundaciones, editoriales, instituciones oficiales y para/oficiales y, de este modo, se convierten en dictadores, pasando de ser críticos de arte a comisarios políticos. Esto ocurre en los medios de comunicación de las principales metrópolis (especializados o no) debido a que los editores de cultura mantienen una relación endogámica con el mundo del negocio del arte.

Hay una relación incestuosa entre los Asesores de Comunicación de los Museos y Galerías, y el mundo de la producción (creación) de obras de arte.La publicidad tiene una penetración grande en la producción del conocimiento y de las artes visuales. Antiguamente, había una incompatibilidad ética entre anunciar y escribir un texto de presentación para un catalogo. Pero los centros culturales globalizan no solamente sus exposiciones sino el tedio provocado por las relaciones incestuosas entre coleccionistas e instituciones financieras patrocinadoras. Los medios de comunicación, por su parte, falsifican las exposiciones ya que no es la obra lo que los medios de comunicación nos ofrecen sino una interpretación del evento más que una critica de arte.
El crítico de arte debe retornar a la obra, porque es importante que la opinión del crítico pueda ser cotejada con la opinión de otro espectador. Pero con el crítico de arte sometido a la dictadura de los productores culturales, lo que sucede en los museos lo sabemos dos días después mediante una interpretación matizada por las visiones, los prejuicios e intereses de los productores culturales.
La exposición se presenta maquillada al espectador ya que el objetivo de las instituciones es la búsqueda de un mayor número de visitantes. Lo más importanteno es la pintura, sino las estrategias para atraer a los visitantes-por eso los productores culturales no se preocupan en organizar muestras que propicien reflexión-. La preocupación de losproductores culturales es crear estrategias para atraer la mayor cantidad de público posible- y, las estadísticas son más importantes que el texto crítico, o sea, los números legitiman la obra de los artistas. Así, incluso artistas mediocres comoVera Fischer consiguen éxito con sus obras.En Brasil, las galerías de arte y los centros Culturales contratan “Asesorías de divulgación”. En anexo,podemos apreciar los diez mandamientos propuestos por Claudio Sá para tener éxito en una exposición. De estos se concluye que montaje de una exposición es una especie de obra teatral donde lo que menos importa es la calidad de la obra sino las estrategias de publicidad y el cuidado de la imagen para encarar a los medios de comunicación de todos los que participan en dicho montaje,

Lienzo de Vera Ficher
III -El papel de los intelectuales en la cultura local.
La reflexión a la que nos convoca Armando Ponce aclara nuestra intención de comprender una serie de temas de gran importancia en el siglo XXI como la pérdida de espacio publico para el debate de la Crítica de Arte ya que los textos de arte, las obras y las instituciones se transforman en mercancías y a esto se agregan las relaciones promiscuas entre curadoria y mercado, la ausencia de critica in locus y el refugio de la critica de arte entre muros. De este modo, los periódicos de Estados periféricos como Chiapas y el Estado de Minas Gerais en Brasil carecen de material crítico pues para los editores de cultura los temas de arte deben ser tratados en revistas especializadas.
Lo terrible es que, en este inicio de siglo, aumenta el número de personas alfabetizadas y disminuye el número de lectores de libros y periódicos porque la política neoliberal contribuye a ampliar el número de analfabetos funcionales.Es este uno de los dramas del siglo XXI, en las sociedades periféricas. Los alfabetizados mal llamados intelectuales no procuran encontrar la verdad, mientras que los intelectuales preparados carecen de espacios en las revistas.En ese caso, no se pueden encontrar con el arte, renegando la fusión principal de la intelectualidad y del crítico de arte, o sea, impidiendo una alianza con el destino, por medio de la búsqueda de la verdad.
Así como lo local es, hoy, lo nacional de la cultura internacional, el analfabeto visual es actualmente un analfabeto nacional de orden internacional.Es lamentable que los editores de cultura y los directores de instituciones dejen de lado la búsqueda de soluciones estructurales. La pérdida y la ausencia de la crítica en los medios de comunicación es un desastre para la cultura, pues en los debates universitarios, las cátedras y congresos no hay más polémica. La orientación de los editores de cultura depende de los productores culturales que controlan los institutos culturalespatrocinados por las instituciones financieras.El arte se ha vuelto dependiente de los intereses comerciales y políticos, debido la política cultural de incentivos a creadores.Las secciones de cultura de los periódicos son medios divulgadores y no espacios para reflexión.¿Dónde se ejerce el pensamiento crítico en la sociedad contemporánea?Con la ausencia de la crítica en los periódicos y revistas no hay interlocución entre arte y sociedad dificultándose la creación de un gran arte.Lo que observamos en las secciones de cultura de los periódicos y revistas es la repetición mecánica de ideas y principios, y el elogio no especializado, ignorante y miedoso. Los textos demuestran que con la decadencia de la critica de arte, con su pérdida de autonomía y reducción a un papel secundarioconvivimos en nuestros periódicos con un guía de turismo que nos conduzcan con manos firmes por los laberintos de la lectura visual y nos enseñan lo que es correcto e incorrecto. A esto es lo que llamo control de la percepción y del conocimiento.
III -El miedo a la imagen-el retorno a la obra de Arte
Hoy la mayoria de los periódicos y revistas no poseen secciones de Cultura y,en consecuencia, la cobertura a las secciones sociales de variedades y servicios aumentan cada vez en detrimento de las secciones culturales. Podemos observar en las paginas de los periódicos y revistas el fenómeno de la espectacularización de la cultura,ya que los productores culturales presuntamente buscan presentar los sucesos más inmediatos y de mayor interés para el lector. Creo que el crítico de arte se sometió a los productores culturales por carecer de perspectiva histórica, esto es, perdió la capacidad de sopesar el valor de las cosas por lo cual cree que un objeto es una obra de arte cuando en realidad no lo es. El crítico de este modo, se deja se llevar por el empuje de los Centros Culturales, por los modismos y por el prestigio de los artistas institucionalizados por el sistema. El crítico le garantiza al espectador y al lector que el objeto es arte porque hace parte de la Fundación / Colección Jumexo de la Colección Assis Chataubriand en Brasil.No hay contrapeso. Existe un imperio de las vacas sagradas representados por los artistas consagrados por el sistema y legitimados por lacrítica de arte y el periodismo cultural. Por ejemplo,Abraham Cruzvillegas presenta una exposición en L´École de Beaux Arts de Paris y es entrevistado por un reportero para aparecer en la portada de una revista. El reportero cultural, por su parte, que viaja a Paris con el patrocinio de una institución financiera. El texto resulta aburrido, tedioso, burocrático. Pero si se lee la “Revista Proceso” apreciamos que los textos sobre crítica de arte llevan los acontecimientos más allá de la noticia, abordándolos por el lado interpretativo.
Sin embargo, en la mayoria de las revistas y periódicos, los objetos artísticos (la pintura, el espectáculo teatral, la música y el cine) son ignorados por los periodistas culturales, pues éstos no hacen ninguna interpretación de la obra ni ofrecen opinión alguna. La preocupación central de los editores es atender la agenda de entretenimiento y de espectáculo de los productores culturales.Las secciones de cultura no viven del lector ya que éste no cubre su costo ni siquiera parcialmente. ¿Qué es una pintura? ¿Dé qué debería informar el crítico de arte?Lo dijo el escritor brasileño Machado de Assis: Ejercer la critica parece para algunos una tarea fácil, así como a otros les parece igualmente fácil la tarea de legislador; pero la representación literaria es infiel desde el punto de vista de la representación política ya que es necesario tener algo más que la simple voluntad de hablarle a la multitud. Desgraciadamente, la opinión contraria es la que domina y la critica, desamparada por los esclarecidos, es ejercida por losincompetentes. (ASSIS, Machado. El ideal del Crítico. Río de Janeiro). La información está en la pintura, en lo que sucede en la imagen. Pero para informar de este acontecimiento se requiere de un reportero cultural capaz de entender el juego de la política cultural. Vivimos hoy la “marginalización” de la actividad crítica y la banalización de la noticia cultural pues la noticia cultural no se manifiesta en estos términos: “Bajo estrictas medidas de seguridad y sistemas de control de temperatura y humedad son resguardadas las 4 mil 44 obras que conforman la colección, Pago en Especie de la “Secretaria de Hacienda y Crédito Publico” (SHCP) (LUZ, Haw Dora, Reforma – 27 de agosto de 2007)Esto es noticia pero no reportaje cultural pues el reportaje cultural destaca el perfil de una persona que tiene algo que decir sobre el momento que le tocó vivir, el reportaje busca comprender tendencias, causar controversias y crear polémicas saludables, no obstante es un error pensar que el reportaje cultural y la critica de arte son a causa de esto un insulto. La polémica no es un insulto. No obstante, hay un fenómeno extraño en las secciones de cultura ya que el editor cultural se somete a las vacas sagradas a sabiendas de que los productores culturales y coleccionistas “consagran” a artistas escogidos excluyendo del sistema a los restantes. El texto sobre una exposición resulta así una forma de consumo cultural. En junio de 2007, por ejemplo, no tuve oportunidad de ver la Exposición “La Era de la Discrepancia” en el MUCA Campus (del 18 de marzo al 30 septiembre), pero pudo leer el texto“Arte y política en la era de la discrepancia”, de Carlos Molina enla revista “La Revista Tempestad”. Este me proporcionó algunos elementos para pensar e inclusive enviar un correo electrónico (anexo) al autor del texto con algunos cuestionamientos. Percibí de inmediato que un texto de arte, por ser un “producto cultural”, es un vidrio transparente que no distorsiona nada pues la función de la crítica de arte no es enseñar al lector lo que aconteció en la abertura de la exposición sino el significado de las obras. La presencia del artista, de los curadores, de los productores culturales y de otras personalidades públicas no es más importante que las obras de arte que componen la muestra. Sin embargo, aún recuerdo la frase de mi madre al observar las imágenes del noticiero en que el presidente de Brasil visitaba la exposición “Los Guerrerosde Xi”An”: ¡Lula caminaba entre las esculturas gigantes de “China”¡ exclamó sin cuestionarse lo que estas esculturas significaban para el pueblo brasileño.
La subordinacióna las “vacas sagradas” y a los productores culturales hace que los críticos de arte cometan grandes injusticias. En este periodo histórico que ha generado pocos talentos, excluir a los pocos “talentos” es un acto criminal. Una de las falacias de la “crítica de arte contemporánea” y del “periodismo cultural” es creer que la exposición de las “vacas sagradas” generará un público masivo para cubrir el evento. Por otro lado, los editores culturales de los periódicos de los Estados periféricos como Chiapas y Minas Gerais (Brasil) reproducen los textos de los periódicos de la metrópoli ignorando la cultura local. Por ejemplo, las pinturas de Juan Correa, Miguel Cabrera y de Eusebio de Aguilar encontradas en la “Catedral de San Cristóbal de las Casas”, (Chiapas) están mal conservadas.Para juzgar una obra de arte no podemos inclinarnos por las predilecciones del corazón o del mercado para determinar qué obras debemos considerar y cuáles debemos olvidar. De facto, no es la misma cosa escribir sobre las obras de Gabriel Orozco pertenecientes a coleccionistas como la Fundación- Jumex oCoopel a escribir sobre algunos lienzos respingados de pintura blanca y hongos.En el primero caso como los lienzos son legitimados, el valor es más explícito e inmediato; en el segundo, el valor estético se oculta en el pasado.Estas omisiones de los suplementos culturales, contribuyen a lo queSimona Weill llamó “la gran tragedia humana”, es decir,“la pérdida del pasado por el individuo o la colectividad es la grande tragedia humana pues arrancamos lo nuestro del mismo modo que un niño despedaza una rosa”. (WEIL, Simone. L´Enracinement, gallimard, Col. Idees, 1949, p. 154)

El lienzo está mutilado y con manchas de agua y pintura.


No es necesario que el crítico de arte venza al mercado, pero sí se necesita queno sea sumiso al mercado para mejorar la salud de la cultura y del arte. Tampoco debe subestimar el lector.En las artes visuales se ha formado una elite que compra arte, expone arte y consume arte además de dominar todo lo que se dice sobre las ediciones de arte ¿y qué son las bienales sino espectáculos que atraen a miles de personas con el objeto de legitimar el precio de las obras de arte en las subastasaun cuando la gran mayoría sale insatisfecha?En verdad, el arte conceptual es el arte más elitista del mundo ya que para comprender la obra es necesario un conocimiento previo de los conceptos teóricos fabricados por los curadores. Esta alianza entre el curador, el productor cultural y los centros culturales es una verdadera tiranía. Si es cierto que hay una crisis del sujeto (obra) de la crítica¿qué es lo que confiere la legitimidad al crítico?¿Desde qué postura habla el crítico hoy?, ¿en el nombre de quién, de qué?¿del arte o del espectáculo? La critica de arte no es una profesión y sí un oficio. Es una lucha, un servicio de resistencia que no forma a las personas. Esta no es su función, su función es generar dudas, debates y discusiones; el texto crítico no forma a nadie porque es un debate.
IV – Conclusión.
La historia del hombre y del arte están cada vez mas entrelazadas.En Bonampakse contaba con el arte y la memoria para el desarrollo del conocimiento.En parte, este poder de preservar las ideas y las imágenes se ve minado por la tecnología moderna. El gran problema que el periodismo cultural tendrá que enfrentar es su relación promiscua con los departamentos de Marketing de los Centros Culturales. Aquí, la corrupción es sutil e imperceptible ya que los productores culturales compran espacio en los medios de comunicación y ofrecen transporte y estancia para que los periodistas viajen y entrevisten a sus artistas.Los intelectuales, académicos y escritores que carecen de espacio en los periódicos de amplia circulación para expresar sus reflexiones y presentar sus investigaciones suelen escribir en suplementos culturales y revistas especializadas. Sin embargo, no advierten en qué medio están escribiendo, ni el tipo de público al que se destinan sus ensayos. Por lo tanto, escriben sin preocuparse por la inteligibilidad de sus textos y sus ideas.Tenemos, por lo tantoel siguiente dilema: Por un lado, una cobertura periodística cotidiana que refuerza de forma a-critica y redundante la producción cultural de masa y, por el otro, una reflexión erudita, accesible a pocos, normalmente alimentada por un solo grupo académico y algunos seguidores.
Bases mínimas para la crítica de arte ¿Cuáles son los problemas pendientes queel siglo XXI tendrá que resolver?.
Una inversión de las secciones de cultura conforman las bases mínimas para el cambio en la crítica de arte. La clave es facilitar lo complejo y complicar lo fácil. O sea, frente las expresiones complejas del espíritu humano en las artes visuales cabe a la critica de arte transformarse en una crítica más accesibles al hombre común o, por lo menos, al individuo informado que lee el periódico. Y, frente a las expresiones banales de la cultura de masa, situarlas en el contexto histórico-cultural que las fundamenta y les da sentido. Para este cambio, es necesaria la formación profesional e intelectual de los periodistas, el debate en las redacciones de periódicos y la relación con los asesores de prensa y los departamentos de marketing.
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